El tamizaje auditivo permite detectar de forma temprana una posible disminución o pérdida auditiva en bebés y niños, incluso desde el nacimiento.
¿Para qué sirve?
Detectar tempranamente problemas auditivos y favorecer intervenciones oportunas.
¿Cómo se realiza?
Se utiliza un equipo portátil que coloca un pequeño auricular en el conducto auditivo para medir la respuesta del oído. Es rápida, segura, indolora y puede realizarse desde el nacimiento.
¿Por qué es importante?
Permite iniciar tratamiento temprano y favorecer el desarrollo del habla, lenguaje y habilidades cognitivas, emocionales y sociales.